10 Historias Reales de la Ouija (parte 3)

por Víctor el 26/03/2013

Juegos Satánicos

David y Dennis eran dos veinteañeros, seguidores del satanismo, que practicaban la ouija para comunicarse con un ente que se hacía llamar “Amo”. Vivían en el estado sureño de Arkansas, uno de los estados más conservadores de Estados Unidos.

Unos días antes de navidad, los muchachos invitaron a unos amigos a jugar con ellos. No tardaron mucho hasta que “Amo” se comunicó a través del tablero. Los amigos de David y Dennis se asustaron e intentaron dejar de jugar e irse del lugar, pero su reacción ocasionó una pelea. Entre gritos y puñetazos, la discusión fue a más hasta que los invitados terminaron siendo apuñalados.

Sin embargo, una de las víctimas, que tenía menos heridas, logró salir corriendo y huir. Caminó durante horas hasta que llegó al pueblo más cercano, donde fue encontrado por la policía. Ya en el hospital, después de una operación que le salvó la vida, despertó y contó a las autoridades lo sucedido. La policía fue de inmediato al lugar de los hechos. Era aún temprano por la mañana y encontraron a David y Dennis durmiendo sobre cojines, rodeados de los pedazos de un cuerpo descuartizado. Había sangre por todas las paredes y el techo.

El juicio se celebró con gran seguimiento por parte de la población de Arkansas, que estaba impresionada por la violencia del crimen. Cuando terminó, ambos fueron condenados a cumplir cadena perpetua en un centro penitenciario psiquiátrico. Durante años dijeron que fue una voz la que les ordenó atacar a sus amigos esa noche.

La historia de César Miranda

César Miranda era un adolescente normal: le gustaban las matemáticas y era bueno en el fútbol. Una tarde, él y su amiga Sandra decidieron practicar la ouija en casa de ella. La sesión se salió de control y provocó lo que muchos creen, fue una posesión.

Unos días después del incidente con la ouija, la madre de Julio escuchó aterrada cómo el muchacho le gritaba que debía asesinarla a ella y a su hermana menor. Gritaba que era Satanás quien se lo pedía. Su madre recuerda: “Gritaba y temblaba con violencia, sacando mucha espuma por la boca. Gritaba que nos tenía que asesinar. Yo estaba aterrada y le grité a mi hija que saliera y pidiera ayuda. Entonces César cogió un cuchillo de cocina y se lo clavó en el vientre”.

César fue ingresado en Urgencias, pero a pesar de los esfuerzos de los médicos, falleció ese mismo día.

Su amiga, Sandra, que también estaba afectada por síntomas parecidos, tuvo que ser ingresada en un hospital psiquiátrico, en donde estuvo bajo tratamiento hasta 1994, fecha en la que se suicidó saltando desde el techo del hospital. Las medidas de seguridad son muy fuertes en ese centro, nadie se explica cómo llegó hasta allá arriba.

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eliana

yo creo mucho en eso de que es muy malo meterse con una ouija , porque unos primos en el campo se reunian en la ciudad a practicar esto llamando espiritus de vecinos fallecidos para hacer preguntas tales como iria la cosecha de trigo ese año y otras cosas mas , hasta que cuando fui una vez , supe que harian otra sesión , fue una prima por curiosidad , grande fue su sorpresa cuando invocaron a alguien que no conocían ellos personalmente pero si sabían por nombre, y salieron corriendo de la casa espantados todos , y mi prima ,no se atrevio a hablar, aludio que mi primo quedo tan traumado que nunca mas volvió a usar esto , no volvió a la casa nunca mas

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agustin

tengo el mismo problema que cesar

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