Misterios de las antiguas civilizaciones. Pirámides. Parte 3.

por Alaya el 11/10/2010

teotihuacan

Tehotihuacán, Estado de México, México

A más de doce mil kilómetros de la meseta de Gizeh y a casi dos mil años de distancia, en México, se encuentra el complejo piramidal de Teotihuacán.

Otro hecho que causa curiosidad y nos hace hacernos más preguntas es el hecho de que, de acuerdo a la historia, los mexicas (también llamados aztecas), llegaron a un lugar donde había restos de un centro urbano anterior a ellos al que llamaron Teotihuacán, que significa “lugar donde fueron hechos los dioses, ciudad de los dioses”. Actualmente es una zona arqueológica localizada en el valle del mismo nombre en el Estado de México, México. La parte que se encuentra abierta al público representa aproximadamente la décima parte de la ciudad original. Los historiadores han llegado a la conclusión de que los creadores fueron de un pueblo del que no se tiene noticia. Están seguros que no fueron otras civilizaciones que se desarrollaron cerca (olmecas, toltecas).

Dentro de las curiosidades que podemos encontrar en Teotihuacán, fue el descubrimiento  de una gruesa capa de Mica en la parte superior de la Pirámide del Sol y de otras pirámides de Teotihuacán. La Mica es un mineral del grupo de los Silicatos, compuesto por unas hojuelas muy brillantes, elásticas y extremadamente delgadas, pero sobre todo un elemento muy resistente a la electricidad y al paso de neutrones, siendo un perfecto aislante dentro de un reactor nuclear. Los arqueólogos creen que este material se utilizaba meramente para embellecer los monumentos, ¿pero será acaso que tenía otros propósitos?. Algunas personas sospechan que las pirámides pequeñas que se encuentran rodeando la pirámide del sol, (ya que en lugar de tener camaras en la parte superior terminan de forma plana), eran en realidad una especie de campo de aterrizaje para naves que bajan de forma vertical, ¿será tal vez este el propósito de la mica en su parte superior?

Hugh Harleston, un ingeniero que trabajó en el complejo arqueológico durante los años 60´s y 70´s, llegó a la conclusión de que Teotihuacán es una maqueta de nuestro sistema solar, en la que el templo de Quetzalcoatl sería el sol y los planetas una serie de monumentos adyacentes que guardan escala y distancias proporcionales.

Los monumentos más importantes de Teotihuacán, las pirámides del Sol y de la Luna y el templo de Quetzalcóatl, están ubicados en la misma posición que las pirámides egipcias, si bien con una orientación diferente. La gran plaza de la Ciudadela y el templo del Sol están paralelos a lo largo de la Avenida de los Muertos, mientras que el templo de la Luna está al final de la misma, es decir fuera del alineamiento con las otras dos, tal y como ocurre en la meseta de Gizeh con la pirámide de Micerinos. Esta circunstancia ha sido utilizada por el investigador británico Adrian Gilbert para intentar buscar algún vínculo de conexión con la misteriosa constelación de Orión.

El investigador Stansbury Hagar llegó a la conclusión de que el complejo piramidal mexicano era un mapa del Cielo y que la Avenida de los Muertos desempeñaba la función de la Vía láctea, es decir, como Bauval sugería del Nilo para Egipto.

Las pruebas históricas indican la contrucción de Teotihuacán debió realizarse a partir del 200 AC en diferentes etapas, muy distanciadas en tiempo. Sin embargo, las pruebas arqueoastronómicas parecen indicar que la ciudad debió haber sido construida hace 6000 años, dando la razón a las tradiciones aztecas, quienes mencionan que fue Quetzalcoatl (uno de los dioses  aztecas) quien construyó la ciudad en el año 3113 AC.

Chichen Itzá, Yucatán, México

Los edificios de la gran explanada de Chichén Itzá están presididos por la pirámide de Kukulcán, uno de los edificios más notables de la arquitectura maya. Es una pirámide de cuatro lados que culmina en un templo rectangular. Se asienta sobre una plataforma rectangular de 55,5 metros de ancho y tiene una altura de 24 metros. Las medidas de la pirámide de Kukulcán no rivalizan con otras construcciones similares en el mundo, son sus características arquitectónicas, sus simbolismos calendáricos y astronómicos los que la destacan de forma particular.

Cada lado de la pirámide tiene una gran escalinata, 91 escalones por lado y 1 más que conduce al templo superior, dando 365 escalones, uno por día del año. Balaustradas de piedra flanquean cada escalera, y en la base de la escalinata norte se asientan dos colosales cabezas de serpientes emplumadas, efigies del dios Kukulcán (la serpiente emplumada)

Una serpiente baja por sus escalones en el momento preciso de los equinoccios por medio de un juego admirable de luz y sombra, que representa la “bajada” de Kukulcán a la tierra.

Además durante los primeros minutos del amanecer del solsticio de junio (verano hemisferio norte) y durante un período de 15 minutos, la pirámide de Kukulcán es iluminada en las fachadas NNE y ESE por los rayos del sol, mientras que las fachadas ONO y SSO permanecen en total oscuridad. En otras palabras un 50% de la pirámide permanece iluminada y un 50% permanece en la oscuridad marcando con este simbolismo el momento exacto del solsticio. Este efecto de luz y sombra ocurre de forma semejante durante el solsticio de diciembre (invierno en el hemisferio norte), pero en el atardecer las fachadas iluminadas son la ONO y SSO mientras que las fachadas NNE y ESE permanecen en la sombra.

Por otra parte si una persona aplaude de forma frontal a la escalinata el sonido rebota de tal forma que se asemeja al sonido o canto del “quetzal” (un pájaro simbólico para los mayas).

Un conocido reportero e investigador del fenómeno OVNI, Jaime Maussan, nos muestra este video, donde se observa un rayo misterioso que sale de la pirámide de Chichen Itzá.

Los Dioses de las estrellas

Pero,  ¿quiénes son estos dioses de los que hablan las civilizaciones mesoamericanas? De acuerdo a las historias contadas por las mismas civilizaciones, eran “Dioses de las estrellas” que llegaron en sus “barcos de luz” a la región, para enseñarles la civilización a las tribus primitivas que vivían ahí y construyeron un imperio avanzado. Nuevamente, estas historias, son consideradas por la comunidad científica como meros mitos.

De acuerdo al Popol Vuh, el libro sagrado maya (una especie de biblia), alrededor el año 3,100 AC, un humanoide barbado de tipo caucásico, con un largo esqueleto, llego a Yucatán, en un “barco cósmico”, acompañado de guerreros gigantes de tipo africano. Este humanoide fue conocido como Kukulcán por los mayas y como Quetzalcoatl por los aztecas (también llamados mexicas), que se identificaba en ambas culturas como la serpiente emplumada y es el supuesto creador de Teotihuacán.

¿Será entonces posible que tanto las pirámides egipcias como las americanas hayan sido creadas por el mismo ser? o al menos, parece ser que se utilizaron conocimientos muy similares. ¿Como es posible que dos civilizaciones tan lejanas y sin aparente contacto entre sí, construyeran edificios tan similares? pero sobre todo ¿por que la arqueoastronomía data a estos grandes monumentos mucho antes de estas civilizaciones? ¿quién las construyó entonces?

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